Monday, December 06, 2004

Anclas

Una vez más estaba parado en la esquina. Inspire profundo, trague miedo y me dispuse a cruzar la alameda con destino a la facultad. Normalmente no lo hago, supongo que nadie lo hace a menudo, pero atiné a mirar hacia mi lado antes de que diera verde el semáforo. Justo a mi lado estaba ella, pequeña, morena, delgada y sobretodo invidente.

Me imagino que a todos les pasa lo mismo, la tentación de ofrecer el brazo para cruzar las endemoniadas calles de Santiago es análoga a la de dar el asiento en una micro, nadie nos reprocharía el no hacerlo, nadie excepto nuestra propia y jodida conciencia, la que no es capaz de matarnos, pero si de ser tan molesta como una pequeña astilla en la mano.

Fue con esa convicción que me acerqué, nada de gran altruismo y mucho de modales escolares. No sabía lo que me esperaba.

Tan pronto como me tomó del brazo comenzó a hacer observaciones sobre mi voz, las que luego pasaron a un franco coqueteo, y eso que aún no llegábamos a la estatua que le da el nombre a la Plaza Italia. Sorpresivamente empezó a recitarme algo, la verdad es que no retuve mucho la idea total del poema, estaba demasiado turbado e incomodo para ello, tan solo recuerdo algunas imágenes sobre enamorados y alguna comparación sobre el mar y las olas. “Es de Neruda”, me dijo cuando terminó, “a las personas no videntes no les gusta mucho la poesía”, una confidencia que me sorprendió más que todo lo anterior, y ante la cual me respondió “es que no pueden tener idea de algunas cosas porque nunca las han visto”.

Debo reconocer que en ese punto todo me sorprendía de esta mujer, pero enseguida vino lo mejor, “yo conozco el mar, lo he sentido en mi cara, le he escuchado, he sentido su aroma, por eso puedo entender a Neruda”. Reconozcámoslo hidalgamente, después de eso quién puede decir algo que no suene torpe o superficial, la mayoría guardaría un silencio tan lleno de cosas que no arruinaría ese momento, “¿y sabes una cosa? yo sé lo que es un ancla, es lo que usan los barcos para afirmarse en el mar”, fue lo último que dijo antes de abordar la micro que le servía en la avenida Santa María, desde donde desapareció tal cual como la vi, casi por casualidad.

Me tomó algunos segundos reaccionar, solo atiné a encender un cigarro y hacer una pausa ante de tener la fuerza de entrar bajo las severas doce columnas que me esperaban hace rato.

¿Qué sabía yo de mares, de olas, del amor? Había pensado que hasta ese momento mi experiencia al respecto era plena, como la de cualquier persona que cree haber involucrado sus sentidos y su alma en una relación, aunque en mi caso el resultado final hubiese sido amargo. Esa pequeña y casual conversación, con aquella pequeña y casual mujer me abrió los ojos, o mejor dicho, me devolvió la vista. Desde ese momento estoy empecinado en saber que son las anclas.

13 Comments:

Blogger Isabel Llanten said...

Hola Gonzalo

Que hermoso regalo te dio esa dama. Más hermoso siendo inesperado. Ver la vida con otros ojos, aun con los que no ven lo mismo que nosotros (y quizás vean más, ya que las imagenerragia mediatica aturde).

En el mar, o vas a la deriva o pones energía para llegar a tu destino. El ancla, creo, permite un reposo (¿donde miercale se perdió la mía?) Gracias por compartir estas lindas experiencias :)

December 7, 2004 at 12:12 PM  
Blogger Ruby said...

Eres de los pocos que logra dejarme sin palabras, nunca me habia puesto a pensar en lo distinto que es el mundo para el que no ve,aunquen ahora me doy cuente que muchas veces preferiria no saber lo que sucede a mi alrededor, para asi darle la perspectiva a las cosas que a mi me gustaria y no la que a veces realmente tiene, que por lo general no es la mas conveniente para nadie... Suena un poco resentido??, puede ser, Pero se debe tomar en cuenta que soy una persona que cuando cierra los ojos, y sueña un poco, es cuando mejor se siente

Besos, tu amiga por siempre... Ruby

December 7, 2004 at 1:20 PM  
Blogger Ruby said...

Creo que mientras mas te conozco, mas me sorprendo..., no hay comentario al respecto, ya sabes lo que pienso de ti, y de tu capacidad de ver las cosas con un sentido humano que pocos tenemos... hablas de anclas, creo que no se que son, no las he conocido, pero ahora por lo menos se que existen y creo que no me haria mal intentar la busqueda.

Besos, tu amiga Ruby

December 7, 2004 at 1:27 PM  
Blogger Petra said...

Curiosa sincronía la que te sucedió, pensé que me gusta aquello de "¡elevad anclas!"

Cariños. P.

December 7, 2004 at 9:10 PM  
Blogger marie said...

Que lindo relato, esa vivencia fue como un regalo... ¿ves bien ahora?, espero que sí, y cuando te de miopía de nuevo pide ayuda... Saludos.

December 8, 2004 at 12:05 PM  
Blogger Ma®ía Pastora said...

¡Gonzalo!
Primera vez que te visito y no hay razón para no volver. Me encantó tu relato, me gustaron muchas cosas, para empezar que te des el trabajo de ayudar a alguien, de ahí en adelante... todo...
Y bueno, yo no quisiera tener un ancla que me sujete en un puerto de tristezas, esas las trato de levar y trato de navegar por el mar de los sueños, para anclarme para siempre donde encuentre mi felicidad...

December 8, 2004 at 4:48 PM  
Blogger sue said...

Qué bonito el post!, me gustó bastante.

Realmente hay personas que nos sorprenden cuando menos lo esperas.

Saludos

Sydb

December 8, 2004 at 8:24 PM  
Blogger Roberto said...

Interesante relato, Gonzalo, me acordé de Borges, de Sábato, del Informe y todo eso.

Estaré dandome vueltas por tu sitio.

Saludos desde El mundo sigue ahí.

R.

December 9, 2004 at 10:21 AM  
Blogger Carly said...

Hola Gonzalo...me gustó mucho tu post...esa niña tenía una perspectiva de las cosas que el resto de nosotros no podemos tener....damos las cosas por sentado. Gracias por escribirlo...voy a pasar más seguido.

December 9, 2004 at 3:19 PM  
Blogger Sandra Carrasco said...

Gonzalo, es primera vez que visito tu blog y realmente me gustó mucho la forma en que escribes, leí todos tus post, menos mal que escribes desde hace poco (yo también)... sino, no sé cuando terminaba de leer, este último post está buenísimo y también me sorprendió lo que dijo ella de la poesía en realidad no me había detenido a pensar en eso.
Saludos

December 13, 2004 at 7:22 PM  
Blogger gonzalo said...

Gracias a todas y todos los que por primera vez se animaron a compartir un poco de lo que soy. Ahora el desafío es hacer que para estas visitas valga la pena "repetirse el plato"

Gonzalo

December 14, 2004 at 5:14 PM  
Blogger Dama_Libelula said...

Anclas????, son aquellas que también nuestra mente interpone al lugar donde queremos estar, quedarnos, o muchas veces no inspeccionamos nuestro interior para saber que nos detiene anclados en cierto lugar....
En cuanto a tu relato; sí estoy segura, es que a través de este medio, muchas veces o en la mayoría de las veces puedes ver con los ojos del alma, benditos aquellos, que sin tener vista ven, se les ha entregado un don especial, que para aquellos que podemos ver, hemos cerrado la luz que ellos ven en nuestras almas, dicen incluso que pueden ver el aura de cada persona, pues instintivamente pueden saber tus intenciones, pueden oir con intencidad los latidos de tu corazón....

January 9, 2005 at 7:10 PM  
Blogger Dama_Libelula said...

Anclas????, son aquellas que también nuestra mente interpone al lugar donde queremos estar, quedarnos, o muchas veces no inspeccionamos nuestro interior para saber que nos detiene anclados en cierto lugar....
En cuanto a tu relato; sí estoy segura, es que a través de este medio, muchas veces o en la mayoría de las veces puedes ver con los ojos del alma, benditos aquellos, que sin tener vista ven, se les ha entregado un don especial, que para aquellos que podemos ver, hemos cerrado la luz que ellos ven en nuestras almas, dicen incluso que pueden ver el aura de cada persona, pues instintivamente pueden saber tus intenciones, pueden oir con intencidad los latidos de tu corazón....

January 9, 2005 at 7:14 PM  

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